Vestibolocochlear nervio

El nervio vestibolococlear, también llamado nervio acústico de estado, es el octavo nervio craneal, es un nervio sensorial y transmite la información codificada a nivel del oído y tiene el núcleo a nivel de la cabeza rómbica. En su curso se divide en dos ramas, el nervio vestibular y el nervio coclear, destinados a las dos partes del oído interno responsables del sentido del equilibrio (estático y dinámico), y el sentido del oído. En particular, la parte vestibular recoge los estímulos de Aceleración Lineal y angular de la cabeza, mientras que la parte coclear transporta estímulos acústicos.

El nervio vestibulococlear se origina en el hoyuelo retrolival, se lleva externamente hacia adelante junto con los nervios facial e intermedio, pasa el flóculo cerebeloso pasando por delante de él y llega al meato acústico interno donde recibe en su ducha el nervio intermedio del facial. Dentro del meato acústico interno, el nervio se divide en los componentes vestibular y coclear que se unen a los hoyuelos en la parte inferior del meato (la parte frontal del hoyuelo inferior está ocupada por la coclear, mientras que la parte restante y el hoyuelo superior del vestibular). Ambos nervios pasan a través de los hoyuelos con sus filamentos terminales con los que luego llegan a las áreas que inervan.

El nervio vestibular, antes de engancharse con las fibras terminales en los hoyuelos alcanza el ganglio vestibular o zapato, colocado en la porción profunda y lateral del meato acústico interno. En este ganglio están contenidas las protoneuronas bipolares cuyas extensiones centrales alcanzan los núcleos vestibulares del tronco encefálico, mientras que las fibras periféricas se dividen en dos ramas. La rama inferior pasa a través de los orificios del hoyuelo inferior y conduce a la mácula sacular y ampolla del canal semicircular posterior. La rama superior pasa a través de los orificios del hoyuelo superior y conduce a la mácula utricular y las crestas ampulares de los otros canales semicirculares. Las extensiones centrales de las neuronas presentes en el ganglio vestibular de Scarpa constituyen la parte vestibular del nervio y alcanzan el complejo nuclear vestibular presente debajo del piso del ventrículo IV donde ocupa una región bastante grande lateralmente y en el borde entre el puente y el bulbo. El complejo vestibular nuclear se divide en cuatro grupos principales, que, sin embargo, no reflejan una subdivisión funcional : funcionalmente, se divide en dos porciones : de no poca importancia de las conexiones aferentes procedentes del cerebelo a través de la fibra inhibitoria GABAergiche ipsilateral de la corteza cerebelosa, y la fibra excitatoria bilateral (que utilizan es que el glutamato aspartato) desde el núcleo del techo. Algunas fibras, por otro lado, pasan a través del complejo nuclear vestibular sin realizar sinapsis y conducen al cerebelo a través del pedúnculo cerebeloso inferior en el cuerpo yuxtarestiforme. Los núcleos de los dos lados están parcialmente interconectados gracias a las fibras comisurales que aseguran la coordinación de la actividad. Esto sucede especialmente para los núcleos que detectan aceleraciones lineales procedentes del vestíbulo : la respuesta sería la misma para ambos núcleos y la conexión permite reforzar la señal. De lo contrario, la información recogida por los canales semicirculares lleva a los dos núcleos a responder de manera opuesta: las fibras de interconexión inhibitorias acentúan esta diversidad de la señal recibida por las células sensibles. El complejo nuclear vestibular tiene eferencias descendentes y ascendentes. También hay fibras eferentes que, desde el complejo nuclear, se transportan a las células sensibles del laberinto para modular la sensibilidad. Una de las eferencias ascendentes de mayor nivel está dada por un conjunto de fibras que, cruzando el fascículo longitudinal medial, conduce al complejo ventrobasal del tálamo desde el que luego parten fibras dirigidas al giro parietal ascendente y temporal superior de la corteza que permiten que la sensibilidad vestibular ingrese a la esfera consciente. Otras proyecciones bilateralmente dirigidas (siempre a través del fascículo longitudinal medial) conducen a los núcleos de los nervios oculomotor, troclear y abducente que inervan la musculatura extrínseca de los ojos, generando un reflejo vestibulooculomotor capaz de compensar con movimientos oculares los movimientos de la cabeza y permitir mantener la mirada fija. Del núcleo vestibular medial surge el fascículo vestiboloespinal medial que desciende bilateralmente a las neuronas motoras α y γ de la región cervical para crear el reflejo vestibolonucal responsable de la estabilidad de la cabeza durante los movimientos. Del núcleo vestibular lateral en cambio surge el fascículo vestibular lateral, con organización somatotópica (las fibras que surgen cranealmente se dirigen a músculos dispuestos más rostralmente y así sucesivamente), dedicado al reflejo vestibular que permite corregir la postura en respuesta a estímulos vestibulares.

El nervio coclear, después de pasar a través de los hoyuelos, viaja a través de los canalículos en la médula de la cóclea y llega a la espiral o ganglio corto. En este ganglio están contenidas las protoneuronas bipolares cuyas fibras periféricas recorren los canalículos presentes en la lámina espiral ósea y terminan en el órgano de los Corti, a nivel de las células acústicas. Las extensiones centrales, por otro lado, alcanzan los núcleos cocleares. Desde el nervio coclear, dentro del meato acústico, se separa una rama vestibular con su propio ganglio, el ganglio Boettcher, que inerva la porción del conducto coclear colocada en la cavidad del vestíbulo. Las extensiones centrales de las neuronas bipolares presentes en el ganglio espiral alcanzan los núcleos cocleares ventral y dorsal situados lateralmente a los pedúnculos cerebelosos inferiores y en la zona fronteriza entre el bulbo y el puente. En la cóclea la parte más basal se destina a la recepción de sonidos de alta frecuencia, mientras que el ápice a la captura de los de baja frecuencia realizando así una organización muy precisa de afinación. De la misma manera, los núcleos tienen una organización que se llama tonotópica (o, dada la estructura de la cóclea, cocleotópica) según la cual los sonidos de mayor frecuencia que provienen de la base se proyectan hacia el cuadrante dorsomedial, mientras que los que provienen del ápice hacia el cuadrante ventrolateral. De los núcleos cocleares surgen entonces fibras transversales interpuestas a las vías acústicas, las estrías acústicas dorsales, estrías acústicas intermedias y estrías acústicas ventrales. Ambos núcleos reciben aferencias de las colículas superiores involucradas en la modulación de la sensibilidad acústica. En el hombre está más desarrollado el núcleo coclear ventral anterior, como el transportador principal (dat, las estrías intermedias, cruzando el puente en la porción ventral del tegmento forman el cuerpo de un trapezoide que ha intercalado algunos núcleos implicados en las calles de la acústica como el núcleo del cuerpo trapezoidal y el complejo olivare superior y continúa en el lemnisco lateral ascendiendo al mesencéfalo. De esta manera, el núcleo coclear ventral se proyecta hacia el collic inferior, el complejo oleoso superior y el núcleo del lemnisco lateral homolateral y contralateral. El núcleo coclear dorsal se proyecta, gracias a la estría acústica dorsal, al colículo inferior contralateral.

Los reflejos vestibolooculomotores son de gran relevancia clínica ya que se utilizan para verificar la integridad del tronco encefálico en sujetos inconscientemente deteriorados. En la maniobra diagnóstica llamada maniobra de Ojo de muñeca evaluamos el reflejo oculocefálico que es la rotación de los ojos en dirección opuesta a la de la cabeza en el sujeto supino. Esta evaluación de solo una parte del funcionamiento del tronco es realmente completa dada la amplia distribución de la red de conexiones de esta vía sensorial. La falta de este reflejo lleva a determinar la muerte del tronco cerebral.

Las lesiones del nervio vestibular pueden ocurrir como resultado de procesos patológicos o traumatismos que involucran el ángulo pontocerebelar, el meato acústico interno o el oído interno. En tales casos, pueden presentarse síntomas como mareos y nistagmo para la parte vestibular y tinnitus y pérdida de audición para la parte coclear. No se puede excluir la afectación del nervio facial debido a su proximidad.

Nervios craneales

Sistema de audición

Nervio vago

El nervio vago (también llamado nervio neumogástrico o nervio cráneo x) es el décimo de los Doce Pares de nervios craneales (o encefálicos) que salen del tronco...

Nervio hipogloso

Se origina en un núcleo situado en la parte dorsal del bulbo, en el ala blanca, el interior del piso del cuarto ventrículo, y emerge en la ranura, antero - lat...
Esta página se basa en el artículo de Wikipedia: Fuente, Autores, Licencia Creative Commons Reconocimiento-CompartirIgual.
This page is based on the Wikipedia article: Source, Authors, Creative Commons Attribution-ShareAlike License.
contactos
Política de privacidad , Descargos de responsabilidad