Torsión ovárica

La torsión ovárica es una condición del sistema genital femenino que consiste en la rotación alrededor del eje vascular del ovario; este evento implica la estrangulación de los vasos arteriales y/o venosos que resulta en isquemia o necrosis del ovario.

La torsión ovárica representa alrededor del 3% de las emergencias ginecológicas y afecta a la mayoría (70% de los casos) de las mujeres de 20 a 39 años de edad, con un mayor riesgo durante el embarazo y la menopausia. Los factores de riesgo asociados con el desarrollo de torsión ovárica son:

Los vasos arteriales y venosos que vascularizan el ovario ocurren en el contexto de la mesosalpinge y mesovario; por esta razón la longitud excesiva de estos ligamentos representa una de las condiciones de riesgo más importantes para el desarrollo de una torsión ovárica. Del mismo modo, la presencia de una masa ovárica o un cuerpo lúteo gravídico se asocian con el desarrollo de torsión del eje vascular que actúan como tensores ligamentosos. Rara vez las torsiones ováricas son bilaterales (menos del 20% de los casos) y predominan en el apéndice derecho.

La sintomatología de las pacientes con torsión ovárica puede mezclarse inicialmente con dolor abdominal difuso o dolor unilateral que puede confundirse con apendicitis, diverticulitis, tiflita, embarazo ectópico, cólico, síndrome del intestino irritable ureteral, enfermedad inflamatoria pélvica o endometriosis en el dolor de cabeza real. Característicamente, la torsión ovárica progresa a un dolor cada vez más localizado, intenso y terebroso, a menudo asociado con náuseas, vómitos, abdomen agudo localizado, alvo cerrado y, en casos de necrosis ovárica, fiebre.

En el contexto, historia y objetivo sugestivo de torsión ovárica, los procedimientos diagnósticos del primer nivel son: este último método puede identificar los siguientes hallazgos sugestivos de torsión ovárica: el diagnóstico se completa con la ejecución de un doppler de los vasos ováricos, puede demostrar que en la mayoría de los casos de torsión de la ausencia de flujo venoso en una vena o arteria en el ovario. Sin embargo, la presencia de flujos arteriovenosos ováricos en la norma no excluye la posible presencia de isquemia ovárica intermitente; en estos casos, en presencia de sospecha clínica justificada, el diagnóstico puede hacerse solo a través de la laparoscopia.

La laparoscopia, además de ofrecer un diagnóstico de certeza, es el método de elección para el tratamiento de la torsión ovárica, permitiendo la restauración de la perfusión ovárica normal. Durante la laparoscopia, la ooforopexia del ovario comprometido o ambos se realiza comúnmente para prevenir la recurrencia de la torsión.

Enfermedades del tracto genital femenino

Enfermedad inflamatoria pélvica

La enfermedad inflamatoria pélvica (EIP) es una infección de la parte superior del sistema reproductivo femenino, es decir, el útero, las trompas de Falopio y l...
Esta página se basa en el artículo de Wikipedia: Fuente, Autores, Licencia Creative Commons Reconocimiento-CompartirIgual.
This page is based on the Wikipedia article: Source, Authors, Creative Commons Attribution-ShareAlike License.
contactos
Política de privacidad , Descargos de responsabilidad