Relajación

El término relajación es un término muy familiar, tanto que el sentido común es suficiente para comprender inmediatamente su significado. Sin embargo, volver a una definición operativa precisa de lo que es no es tan simple.

Una primera definición podría ser de tipo negativo: la relajación no es un estado de tensión. Por otro lado, la tensión también se puede definir como la ausencia de relajación. El riesgo obvio de una definición negativa es una circularidad explicativa infructuosa. En el vocabulario de la lengua italiana bajo relajación se indican dos significados diferentes :por un lado "relajación y relajación" que se refieren al único componente muscular del estado, y por el otro "relajación psíquica, serenidad y ocio" que se refieren en cambio al componente psicológico. En resumen, se puede argumentar que la relajación se refiere a un estado psicofísico particular, caracterizado por cambios específicos en la actividad del organismo por un lado (el principal es la reducción de la tensión muscular) y sensaciones psíquicas percibidas introspectivamente como bienestar, serenidad y tranquilidad por el otro. Tal estado puede predisponer a la acción efectiva y eficiente y mejorar el estado psicofísico del individuo.

Es posible distinguir entre medidas de carácter objetivo y medidas de carácter subjetivo. Las principales medidas indicativas del logro de un estado de relajación son las fisiológicas. Principalmente reacción galvánica de la piel (GSR), pero también electroencefalografía (EEG) y electromiografía (EMG). GSR se refiere a los cambios en las propiedades eléctricas de la piel (en particular la resistencia de la piel y la conductancia de la piel) a nivel de ciertas áreas específicas del cuerpo, como los dedos de las manos. La investigación psicofisiológica sobre las variaciones de GSR ha mostrado modificaciones significativas durante las tareas motoras e intelectuales. Durante el estado de relajación, un aumento en la resistencia de la piel se informa clásicamente. El EEG permite hacerse una idea de la actividad generalizada de la corteza cerebral, a través de una docena de electrodos colocados en la cabeza en puntos estándar. Un sistema de amplificación y grabación produce simultáneamente una serie de pistas, correspondientes a las variaciones de voltaje entre los pares de electrodos. El EEG permite discriminar entre los ritmos α, β, δ y θ. La EMG de superficie mide la actividad eléctrica muscular, es decir, el potencial de campo eléctrico resultante de los potenciales de acción superpuestos de fibras musculares individuales, activas dentro de un radio máximo de 15 mm de distancia de los electrodos. Durante el estado de relajación normalmente hay una disminución en la actividad muscular y las pistas electromiográficas de los músculos correspondientes. Otras respuestas fisiológicas pueden ser utilizadas y son índices igualmente válidos del Estado de relajación y son el consumo de oxígeno, la frecuencia respiratoria, la frecuencia cardíaca, la presión arterial y la temperatura corporal. La mayoría de estos parámetros se reducen significativamente durante el estado de relajación. Igualmente importantes e indicativas son las medidas subjetivas, como la recopilación de datos introspectivos sobre las sensaciones sentidas por las personas durante la relajación. Por lo general, se reportan sentimientos de paz, calma, tranquilidad, ligereza o pesadez. Aunque algunos estudiosos, por ejemplo el psicofisiólogo Edmund Jacobson, señalan con qué frecuencia una sensación introspectiva de relajación no corresponde a un estado real de relajación muscular. En el campo terapéutico puede ser útil ayudar a una persona a interiorizar el criterio de medir su tensión antes de la relajación. Por ejemplo, se puede colocar convencionalmente la sensación subjetiva de tensión a lo largo de una escala que va de cero a cien, donde cien representa la sensación máxima de tensión y cero el cero o el mínimo posible.

A partir del análisis detallado propuesto por Michael J. Alter, MS en educación para la salud en la Universidad Internacional de Florida, es posible distinguir cinco categorías diferentes de métodos para la facilitación de la relajación: esta categoría incluye técnicas específicas de estiramiento, respiración y movimiento, masaje, l'' acupressione, manipulación y ajuste quiropráctico. Estas técnicas explotan las propiedades de los medios externos como el frío, el calor, los rayos láser, la tracción o las agujas. Las técnicas mentales pertenecen a este tipo de abordaje, que no utilizan soportes físicos externos como en el caso de las técnicas somáticas y fisiológicas. En algunos casos, sin embargo, algunas de estas técnicas son el resultado de una combinación con enfoques somáticos. Es bueno señalar que el enfoque cognitivo pertenece a técnicas que a menudo difieren entre sí en metodología, pero no en teoría o principios subyacentes. Entre las diversas técnicas recordamos la relajación muscular progresiva de Jacobson, la respuesta de relajación de Benson, el método de meadel de reflejos opuestos, la relajación D. A. C. por Dumont-Abrezol, la relajación dinámica según Caycedo, la relajación fraccionada por Vogt, El entrenamiento autogénico, la técnica natural antiestrés. A este tipo de técnicas también se pueden asociar la meditación trascendental y otras versiones de la meditación con fines no expresamente religiosos o filosóficos. Estas son técnicas que hacen uso de equipos especiales, que devuelven una retroalimentación instantánea de eventos fisiológicos internos a un sujeto, por ejemplo, la frecuencia cardíaca (FC) o la variabilidad de la frecuencia cardíaca (VFC), pero también la respuesta galvánica de la piel (GSR), o EEG, a través de dispositivos visuales o ayudas. A través de estos dispositivos las personas pueden realizar y manipular directamente sus funciones vitales, simplemente enfocándose en las señales electrónicas que indican su nivel de activación. Existen numerosos medicamentos que reducen la tensión y facilitan la relajación, en algunos casos no sin riesgos potenciales. Estos incluyen medicamentos relajantes musculares, que se utilizan para reducir los espasmos musculares crónicos o la espasticidad de la esclerosis múltiple u otros daños neurológicos. Actúan principalmente sobre el sistema nervioso central, por lo que difieren en el mecanismo de acción de los relajantes musculares utilizados en la anestesia que bloquean la transmisión a nivel de la placa neuromuscular.

Fisiología

Alometría

La alometría es el estudio de la relación entre el tamaño y la forma del cuerpo, la anatomía, la fisiología y el comportamiento esbozado por Otto Snell en 1892,...

Glándulas de Bowman

Las glándulas de Bowman son glándulas tubuloalveolares presentes en la lámina apropiada de la mucosa olfativa. Estas glándulas, a través de conductos cortos, se...
Esta página se basa en el artículo de Wikipedia: Fuente, Autores, Licencia Creative Commons Reconocimiento-CompartirIgual.
This page is based on the Wikipedia article: Source, Authors, Creative Commons Attribution-ShareAlike License.
contactos
Política de privacidad , Descargos de responsabilidad